No resistí la tentación de autocopiarme la entrada-canción.
(Oh! - The Breeders)
Tal vez traerla a este blog no es más que la consecuencia de que el otro blog (el grupal que tanto prometía) haya quedado en el olvido más vergonzoso posible. Supongo que otra razón importante es que además me resulta muy personal, le tengo cariño y la siento total y absolutamente mía.
Da lo mismo. Es que estoy leyendo un librito-de-esos-que-tanto-me-gustan (me niego a confesar el autor) y me puse emocionalmente rebelde como si fuera un pesonaje más de la trama, por lo que entonces viene la idea fílmica de que alguien mira todo lo que hago -que siempre es más cool de lo que efectivamente hago- y necesito ponerle soundtrack.
(esta es la parte en que me pego mirando las letras a la espera del segundo impulso escritor, deseando profundamente vivir sin otras personas, consumiendo algún tipo de droga relajante y hasta tomando algunas botellas, a lo más protagonista)
En fin. Oh, last flight...
No hay comentarios:
Publicar un comentario